Quiero volar, digo,
siento volar,
aire en mis cabellos,
sensación de dulce caída,
los poros abiertos
abiertos de mi piel.

Agrieto mi frente
pero todo fue un sueño
dulce sueño
pequeño destello de color en mis tristes manos

Quizá se me escapó,
quizá lo dejé marchar,
quizá enterré mi vida

Catársis amorosa

Dos extraños en la noche
la farola les ampara
descubre sus pálidas caras
muestra sus miradas

La noche los envuelve
la noche los resguarda
cubre sus finos cuerpos
sus rostros ellos extrañan

Pensando la estratagema
mirando al pasado sin contar con el futuro

Recuerdan sus vivencias
exprimieron sus deseos
acabaron en su pena

Ahora en sus pupilas
yace la verdad
siempre en sus sueños
un destino fatal
descansa en paz triste pena
que ya llegó tu final.

Esa luz

El sol levanta mis cabellos
retuerce mis manos
inspira mi poesía.

los verdes campos relucen y el sol,
reluciendo como antaño
brilla con su luz propia.

¿Existe
lo humano
lo siniestro
lo triste
lo perverso?

La decisión

Me cercioro de mi no vuelta atrás
capullos en mis venas
nacen sigilosos
esperando la noche perdida.

Escucho mi conciencia
contándome alegrías
contándome acerca de la vida
contándome que a veces es triste y dolorosa.

Pienso en los dulces campos
plagados de amapolas
llenos de oscuros secretos,
llenos de oscura alegría.

Frunzo el ceño
aclaro mis ojos
recuerdo la espada.

En mi jardín nacen amapolas
cieno prohibido de mi mente sagaz.

Las esporas vuelan al son
de una dulce melodía
esperando un nuevo día de cálido sol.

Mente sana

Tres luces
tres veces
tres cruces

Encuentro mi corazón
poco a poco descubro mi razón
mi verdadero pensamiento

Debo limpiar mi mente

El nuevo mundo

Mi mente comenzó a refrescar mi inocencia,
a aplacar mi alma
a apaciguar mis supuestas fronteras.

La vida comienza a refulgir en mis mejillas
en mis actos
en mis condenas

Es el momento de avanzar
muevo ficha en la oportunidad de reinventar mi vida.

En los tres caminos me confundo
en los tres caminos me convierto
en los tres caminos comienzo.

El vendaval

Poliamida, polimedo, piloamada, pilomero

Mis orejas latían al sol,
pupilas dilatadas
estrógenos al unísono

Pito, piro, palo, pilo

¿Se fue con el viento?

La tierra y el mar

El sonido del mar susurra en los valles

uno dos tres cuatro
cientos de mujeres muertas

cuatro tres dos uno
retoman por fín su camino

dos tres
dejando su esencia en mis manos

tres
preparo mi alma

siete son los años que espero
siento la luz dentro de mí.
Me diluyo a caballo de la tierra y el mar
lo conocido y lo desconocido
lo peor y lo que puede ser peor.

Siete son los latires que tengo
las gaviotas orientan mi destino,
ondeando este en mi mente
sin saber qué me depara
sintiendo que mi mutación se completa con ellas

Siete son mis perspectivas de la vida
sintiendo que quizá sea mi catarsis
quizá tan sólo sea un sueño
quizá tan sólo estuvo en mi mente
quizá tan sólo me engañaron mis sentidos

Con sus garras me atrapan, me llevan hacia el mar
nebulosa mental que me hace temblar, me da escalofríos
sintiendo un frío intenso en mis pies, mis manos, mis venas...
porque ya mis manos son raíces

¿Escucharé con mi caracola el sonido del mar?

Pasado y presente

Abre los ojos,
me digo a mí misma.
Estiro mi cuello y
oteo mi alrededor.
Compruebo la coincidencia con el pasado
¡Cuán simple es ahora!

Creía que era gris
mas era oscuro,
escalera de caracol
jeroglífico indescifrable.

Errores
Miedo, sombras
en tinieblas me encuentro
a caballo entre la luz y la oscuridad,
las sombras se ciernen sobre mí
ilimitadas, grandiosas, tenebrosas.

Mil veces ando
mil veces erro mi camino
¿De dónde viene tanta trsisteza?
¿De dónde viene tanta agonía?
¿En qué dirección se encuentra el no sufrimiento?

La mutacion

... y la soledad.
Disfrazada de mil formas
sobrevuela mi cabeza
penetra en mi mente
devora mis entrañas
¡Dependencia maldita!
¡Tristeza infinita!

Lucha eterna interior
grabada a fuego lento en mis profundidades
¡maldita!
¡maldita!
¡Maldita!

Un nuevo albor

Nace ya un nuevo albor en mente.

Los tristes paisajes otoñales se olvidan dando paso
a los primorosos caudales de la cuenca del Ebro.
Los campos dorados levantan la luna
para refulgir al sol de una nueva mañana.
Mi silueta resalta sobre una estampa fina plagada
de vivos y cálidos colores.

Tu risa resplandece mi alma alborada, esperanzante
lograda tras la misa nocturna
Levanta mi ánimo tenebroso
Abre mis ojos dormidos
Despierta mi hermosura resplandeciente de un
nuevo invierno.
Rescata el placer de lo sabido.
Mi silueta se torna al sol,
triunfante

Tu risa apaga la penas
encerradas en un sin fín de lamentaciones.
Rescato mi lengua ruidosa, estridente
entre tus manos,
anhelantes de un suspiro de tus dedos.
Mis dientes rezuman un torrente de legados
ansiosos de encontrar la marca de tu celda.
La luna aguarda mis plegarias.

Sumisa cueva marcan tus palabras
que fluyen como si la tierra alarmase de mis pasiones.
Mi amor no es efervescente,
es luminoso, esperanzante, vitalicio.

Espera mi llamada legible entre las llamas
de lo inefable y
tras tus largas oraciones obtendrás la más sutil
de mis reliquias.

Mi corazón palpita,
proclama el llanto susurrante de mi amor inacabable.
¿Recuerdas mi corazón indigno?

Dulce

Dulce en tus labios,
dulce,
dulce en los míos
espero tu aliento
aguardando el rocío.

En todos los caminos
te encuentro,
A todos los caminos
me confino
Me protejo
me refugio
me alimento
¡quiero vivir este momento!

Sanación

Impongo mis manos

El calor atraviesa mi frente,
cubre mis cabellos,
abraza mi alma.

Me protejo
Me acaricio
Siento el contacto de mi piel
me recluyo en mí misma
me recluyo en mi intimidad.

Ahora curo mi alma,
ya alborada

Un abrazo más fuerte
más fuerte para mí.

Estado puro

Viernes con marca verde esperanza,
Pasan las horas
mis brazos cruzados en mi pecho
protegiendo esa parte pequeña e inocente,
no puedo dejar de estar conmigo.

Un abrazo más.

La herida

Pasan los años,
pasan las horas,
minutos compartidos,
yo,acariciando tu espalda,
tú,acariciando tu herida.

Ahora la brecha nos separa,
hedionda,
nauseabunda,
pudriendo mi alma,
minimizando tu vida.

Tuviste una estrella en tus manos,
malgastaste la posibilidad de otra vida,
y ya todo está oscuro,
y ya te tornaste ciego,
y ya te cambió el nombre.

Pero ya me he cansado de tristeza,
quiero alguien que acaricie mi espalda,
alguien que no me cree heridas
alguien que no produzca que mis miedos sean obsesiones.

Pero así no te llamas ni nunca te llamaste.